El Festival de Cortometrajes de Hayah, que en un principio se inició como un experimento hace seis años en un cine de la localidad, actualmente tiene tres locaciones donde se brindarán talleres dedicados a diversos temas de la industria cinematográfica, así como la retroproyección de producciones internacionales y nacionales.
Antes se realizaba en dos o tres días, pero este año será una semana entera llena de actividades que se desarrollarán en horarios matutinos y vespertinos.

“Este año se organiza la sexta versión del festival y cada día está creciendo. El proyecto empezó como un experimento y había concursos de cortometrajes a nivel de Panamá, entonces desde ese primer año decidimos superarnos y abrimos convocatorias para citar a los talentos”, enfatiza la joven Mariel García Spooner, quien es la directora de esta vitrina.
Para la organización del 2009, el festival se mudó a las salas de Cinépolis y teníamos más de 100 cortos, inclusive proyectábamos producciones de renombre en los premios Goya y Óscar”, resalta con pasión.

Con mayores categorías y premios.
Mejor corto extranjero, de animación, nuevos directores, son algunas de las categorías que se premiarán en el Festival de Cortometrajes que este año tendrá como principales sedes el Teatro Anita Villalaz, el Ateneo de Ciudad del Saber y algunos salones de la USMA en Tumba Muerto.
“Deseábamos abrir la categoría de mejor corto documental, pero no había trabajos, así que la cerramos, mientras que la de nuevos directores es para ser más justos y no compitan con los que ya son profesionales y están en la industria”, sugiere la joven de 25 años, graduada deproducción, que en unprincipio deseaba establecer un programa de cine especializado en los festivales, pero al no estar este segmento desarrollado localmente decidió dejar la idea a un lado y realizar una nueva: el Festival de Cortometrajes.
objetivos delhayah Panamá
- Lo primordial es que los participantes se “vinculen con la comisión del cine, el INAC y productoras para que su trabajo sea realizado a mayor escala. Lo mejor es unirse y saber lo que hace el otro”, señala con entusiasmo la profesional García.