En un área de más de mil metros cuadrados, divididos en cinco salones que recogen la historia y la cultura de la población afropanameña, y enclavado en el ala sur de la Ciudad del Saber en Clayton; se encuentra el Museo “Los Excavadores".
La Casa Miller, que estuvo ubicada en el límite entre Calidonia y la Central y que en su momento fue centro habitacional de una gran cantidad de obreros de origen afro, parece haber cobrado vida en uno de los cuadros que se exhibe en el Museo Los Excavadores, donde además el visitante puede apreciar una colección del arquitecto Enrique Thompson, quien trabaja con la inusual técnica de la escarcha.
Su nombre es un homenaje a sus antepasados, quienes llegaron a nuestro país a trabajar como excavadores en la construcción del canal de Panamá; es uno de cinco componentes institucionales que buscan servir a comunidades afropanameñas, indígenas y mestizas, con menos ventajas económicas y políticas.
Cuenta con cinco salas de exhibición y se proyecta como un museo virtual donde se cuenta la historia y la cultura de la gente que vive en silencio. Desde la época precolombina, pasando por la construcción del canal hasta nuestros días, son más de 500 años de presencia africana y su descendencia en el Istmo de Panamá.
Es único, diferente, aquí se mezclan los cuadros con las computadoras, centros multiusos con áreas destinadas a aplicar entornos multimedia, a proyectos comunitarios y montaje de escenarios para actividades culturales.
Todas estas alternativas lo convierten en un museo de vanguardia y en el sitio ideal para llegar con toda la familia.
Inaugurado recientemente por Pablo Barrios, director del Instituto Nacional de Cultura, su costo se estima en un aproximado de medio millón de balboas y actualmente es administrado por la Fundación Centro George Westerman.