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Experiencia, sabiduría y otros atributos dorados


Como la fruta no se puede madurar antes de tiempo y si con sustancias químicas se logra un efecto parecido, jamás será igual al proceso natural. Igual sucede con las personas, todo a su tiempo. Y, es indudable que es después de varias décadas y de muchas experiencias, cuando son maestras en el vivir, en que han adquirido la sabiduría que dan los años. Numerosas frases célebres analizan el tema de la vejez y la juventud y su relatividad, los dones de cada etapa vital y el alcance del proceso evolutivo.
Así vemos que Longfellow escribió: "Ah, nunca es demasiado tarde mientras el corazón dentro del pecho un débil hàlito de vida duarde. Greigo aprendió Catón octogenario, su gran Edipo Sófocles compuso, y en poética lid incruenta Simónides ganó la palma del concurso, cuando ambos frisaban los noventa".
Por su parte, Fanz Kafka afirmó que: "La juventud es feliz porque posee la capacidad de percibir la belleza. Quien consigo la conserve, no envejecerá nunca".
El sabio Séneca sobre la edad dorada opinó que: "No hay nada más degradante que un viejo encorvado bajo el peso de los años y que no puede exhibir más títulos demostrativos de haber vivido que sus canas".
El punto de vista de Cicerón queda de manifiesto en sus siguientes frases: "El buen juicio, y la razón y la prudencia están en los ancianos" y "Preferiría ser viejo menos tiempo que serlo antes de la vejez".
Entre tanto, Focíclides en un mensaje dirigido a los/las mozuelos/las puntualizó que: "Respeta los cabellos blancos; cede el puesto a la ancianidad; no disputes los honores debidos a esta edad respetable". Y, Esquilo aclaró que: "El viejo se halla siempre a tiempo de aprender".
También la Iglesia ha opinado al respecto. Tal es el caso de Juan XXIII y Juan Pablo II, quienes se expresaron con mucho acierto sobre las cualidades propias de la gente de edad avanzada. Juan XXIII dijo: "Los hombres son... como el vino. Algunos, al llegar a la vejez, se vuelven agrios, como pasa con el vinagre. Hay que prevenir y afrontar este peligro -es cierto-. Pero la mayor parte siguen su camino y con los años van ganando en gusto y calidad, en generosidad y pureza del alma... Entonces son como el vino añejo, generoso, alegre y comunicativo". Mientras tanto, Juan Pablo II opinó: "La tercera edad, ¿no es como el sol de la tarde, tan bello como el sol de la mañana o el del mediodía?".
El ilustre George Bernard Shaw puntualizó: "Seamos como el sol y la pradera, que no se preocupan lo más mínimo porque se aproxime el invierno".


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36470
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América