Un fármaco, que aún se encuentra en etapa experimental, pondría fin a la timidez, según el director de la compañía farmacéutica Lundbeck. Jarne Elleholn expresó que esperaba que las pruebas hechas en Glasgow a lo largo del año pondrían fin a la miseria inducida por la ansiedad, un trastorno que afecta al menos a una de cada 15 personas en algún momento de su vida.
Después de un tratamiento de seis meses, que costaría unos 142 dólares, quienes padecen fobia social podrían curarse de sus temores, comentó Elleholn.
El fármaco en prueba, llamado Escitalopram, es del mismo grupo de medicamentos al que pertenece el antidepresivo Prozac, que estimula la liberación de la serotonina, una sustancia en el cerebro que mejora el estado anímico. Elleholn manifestó que los pacientes deberían comenzar con una dosis menor que los que padecen depresión y después aumentarla gradualmente.
El fármaco es parte de una nueva generación de tratamientos.Es más fuerte que los medicamentos anteriores en su grupo, así que los pacientes necesitan dosis más bajas y sufren menos efectos colaterales.