El presidente del comité de ética de la Asociación Estadounidense de Medicina Reproductiva, John Robertson, ha apoyado la posibilidad de elegir el sexo en los embriones creados mediante fertilización "in vitro", lo que ha suscitado una fuerte polémica.
Fuentes de la Asociación, que imparte las normas que se siguen en todas las clínicas de reproducción asistida de EU, han señalado que la opinión de Robertson es personal y no representa al organismo.
Tras darse a conocer su opinión, expresada en una carta enviada a una de las clínicas, algunas de ellas ya se han preparado para ofrecer este servicio a sus clientes.
La posibilidad de seleccionar el sexo en los embriones de las clínicas de fertilizante es un hecho, pero no se ha llevado a cabo hasta ahora por razones éticas. Sí que se ha practicado en algunas ocasiones para evitar enfermedades de tipo hereditario.
Las que Robertson menciona en su carta al apoyar esta técnica, sin embargo, se refieren a un intento de favorecer "el balance de los sexos en la familia".
La técnica consiste en someter a cada embrión creado "in vitro" a un análisis del sexo, excluyendo aquellos que no cumplen con los objetivos de las parejas que los han creado, aunque también podrían proceder de donaciones de óvulos y de esperma.