Los seguidores del teatro y la danza ocuparon los mejores puestos (luneta) de este legendario escenario, desde antes que iniciara la velada de apertura, programada para las ocho de la noche. Un público vestido formalmente charlaba en la entrada del Teatro Nacional, esa noche ocupado a la mitad de su capacidad, en espera de que se abriera el telón, y arrancase la tercera versión del festival.
Luego del tercer llamado, señal inequívoca de que la función iniciaría en ese momento, aparece la presentadora anunciando el programa de apertura, mientras que el grupo de Lola Lince aguardaba.
Palabras más palabras menos.
Enrique King, como presidente de la Fundación FAE, dio la bienvenida a los presentes y resumió los tropiezos que aún se viven para los organizadores de este tipo de espectáculos culturales. Luego de las palabras de King, el Director del Instituto Nacional de Cultura (INAC), también habló ante la audiencia. Finalizó ese primer bloque de introducción y luego se presentó un vídeo de promoción del festival.
Una fogata de embrujo.
Son muchas las interpretaciones que se pueden hacer después de ver la función de "La flor de las fogatas", número que escenificaron esa noche las cuatro jóvenes actrices.
Una de ellas es que el arte no requiere de grandes inversiones ni pretensiones para transmitir un mensaje. Con unos cuantos objetos, estas mujeres lograban emotivos momentos a tal punto de querer estar cerca de ellas y ayudarlas en su sufrimiento, en caso de que lo hubiese. Dos de ellas se deslizaban sobre una mesa, un objeto que sirve como tablado vertical y horizontal para gran parte de la lucha que libran estas damas en su camino hacia la liberación.
Mezcla.
Lola Lince en "La flor de la fogata" no presenta un solo elemento artístico, sino que engrana una fusión de la danza moderna, con gestos de la mímica y la danza tradicional japonesa butoh, todo esto acompañado del piano de Marcos García.
Panameños.
El mago Marko, Teatro Lagartija y Milvia Martínez acompañarán a los invitados.