El príncipe Harry de Inglaterra vuelve a generar controversia en su país por asistir a una fiesta ilegal.
Harry, tercero en la línea de sucesión al trono británico, estuvo entre los invitados de un ‘rave’ ilegal, organizado por alumnos de la Universidad de Leeds, en la que estudiaba su ex novia, Chelsy Davy.
De acuerdo con la página timesofindia.indiatimes.com, la presencia de Harry en Whitechapel puso en peligro su propia seguridad y la del resto de los asistentes.
Personal de Scotland Yard explicó que el Príncipe no pareció tomar en serio la responsabilidad que implica presentarse en un evento como al que acudió, pues puso a los oficiales que lo siguen en una posición muy difícil.