Los amantes del reguetón y la bachata gozaron la noche del jueves con Wisin y Prince Royce, quienes deleitaron al público con un repertorio de muy buena música.
La mayoría de los presentes se aglutinaron en el centro de convenciones Amador (antiguo Figali) con sus outfits más cómodos.
El telonero de este conciertazo fue el reguesero panameño Dubosky. Brindó una presentación fuera de serie, con un cuerpo de baile conformado por más de seis bailarines y cantó alrededor de 45 minutos sus afamados temas, como "Novia pa' qué", "Trauma", "Hay amor" y "Novio de mentira".
Todo se desarrolló bastante puntual. Finalizadas las interpretaciones del reguesero, a eso de las 10:15 p.m. salió Wisin.
¡Ay, papá!, esto no tuvo nombre, como se dice en buen panameño. Fue casi una hora y algo más de buen reguetón, en la que las féminas estaban al borde de un colapso con sus parejas, ya que los que se encontraban en el recinto aprovecharon para apretar sus cuerpos y moverse al son del género.
Muy bien vestido, todo de negro, de pie a cabeza, así estaba Wisin volviendo loco a su público con canciones como "Duele el corazón", Sube la adrenalina", "Nota de amor", "Que viva la vida", "Yo quiero contigo".
Cabe resaltar que, aunque el plato fuerte era Prince Royce, Wisin lo apagó con su presentación.
El puertorriqueño terminó su salida, pero venía el mismo Prince Royce con su despliegue de bachata.
El artista alborotó más a las damas, pues invitó a una chica a subir a la tarima acompañada del tema "Corazón sin cara". Royce tocaba a la joven, le tapó los ojos, la abrazó e impregnó de su sudor el cuerpo de la mujer y hasta le dio un "piquito" con una rosa roja, lo que ocasionó fuertes gritos por parte de las espectadoras. Fue un momento cargado de sensualidad.
Incluso, el cantante tiró al público su toalla con la que se secaba el sudor, regaló rosas y una gorra negra.
Fue casi una hora y media de un repertorio de mucha bachata y tiradera de pasos que se extendió pasada la 1:00 a.m. La gente pedía más canciones.