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Extraen riñón a través de cirugía laparoscópica


Difícil de creer pero cierto. Un équipo compuesto por los doctores Richard Devi, Dani Papir y Cristina López Peñalver, de Baptist Hospital of Miami, le extrajeron un riñón a un paciente por medio de cirugía laparoscópica. Esto se hizo necesario ya que el mismo tenía que recobrarse rápidamente para someterse a un tratamiento urgente de quimioterapia.
La cirugía laparoscópica consiste en acceder al vientre por medio de pequeñas incisiones por las que se introduce un instrumento con una camarita en la punta que permite guiar, mediante imágenes en un monitor, los instrumentos quirúrgicos que hacen posible cortar en un órgano interno o extirparlo y extraerlo. Hasta hace muy poco el volumen de lo que se extraía, ya se tratara de un tumor, de tejido enfermo o de un órgano, estaba limitado por el tamaño de las incisiones en sí. En cambio ahora, gracias a una nueva tecnología de fragmentación de tejidos, se hace posible extraer cuerpos mayores... como un riñón. Las ventajas son indudables.
La cirugía tradicional se lleva a cabo a través de una gran incisión que va desde la espalda hasta el vientre, lo que hace de la recuperación un proceso largo y bastante doloroso. Sin embargo, esta técnica laparoscópica de incisiones muy pequeñas minimizan la agresión al cuerpo así como el sangrado, con lo que el tiempo de hospitalización se reduce a apenas 24 horas contra los 3 a 5 días usuales de la operación tradicional.
La operación laparoscópica para extraer el riñón realizada por los doctores Devi, Papir y López Peñalver, se llevó a cabo a través de la espalda, introduciendo, además de los instrumentos necesarios a la laparoscopía, una bolsita de malla para capturar el riñón enfermo. Esto permitió acercarlo a la superficie y fragmentarlo, extrayéndolo luego a pedazos a través de la pequeña incisión.
Si desea más información visite: www.baptisthealth.net o escriba a international@baptisthealth.net
No existe un tratamiento específico de la enfermedad y los cuidados deberán ir encaminados a controlar la fiebre y la tos, que son síntomas constantes de la enfermedad. Debemos evitar la aspirina y jarabes con codeína en niños menores de 12 años y vigilar la aparición de posibles complicaciones, fundamentalmente en los lactantes menores de un año, donde se deberá observar diariamente la membrana del tímpano y estar alerta al desarrollo de complicaciones broncopulmonares. Si se administran antibióticos tempranamente puede darse lugar a la aparición de complicaciones más severas, por lo que se deberá evitarlos mientras no exista una razón válida que justifique su uso.
Si no han recibido la vacuna anti sarampionosa, pueden recibirla dentro de las 72 horas siguientes a la exposición o supuesto contagio. No la deben recibir mujeres embarazadas excepto en circunstancias especiales que encierren gran riesgo de exposición.
La enfermedad llamada paperas ó parotiditis es causada por un virus que cause fiebre, hinchazón y la dolor de una o más de las glándulas salivales. Las paperas son transmitidas por el contacto directo con saliva y descargas de la nariz y la garganta de personas infectadas.
Los síntomas de las paperas incluyen fiebre, hinchazón y dolor de una o más de las glándulas salivales, generalmente la glándula parótida (situada por debajo y al frente del oído). Cerca de una mitad de gente infectada no tiene ningún síntoma. Los síntomas aparecen generalmente en el plazo de 18 días después de la exposición, pero pueden aparecer en cualquier momento en el plazo de 12 a 25 días.
Algunas complicaciones asociadas a las paperas son la hinchazón de los testículos ocurre en 20-30% de varones infectados. Las paperas pueden causar desórdenes del sistema nervioso central tales como encefalitis (inflamación del cerebro) y meningitis (inflamación de la cubierta del cerebro y de la columna espinal). Otras complicaciones incluyen artritis, implicación del riñón, inflamación de la glándula tiroides, los pechos y sordera. Las paperas son contagiosas desde siete días antes y hasta nueve días después del inicio de los síntomas. Una persona es más contagiosa 48 horas antes de que los síntomas comiencen.
La vacuna de las paperas se debe administrar durante o después del primer cumpleaños del niño y se administra generalmente junto con la del sarampión y la rubeola. Una segunda dosis se recomienda otra vez conjuntamente con la del sarampión y la de la rubeola a los 4-6 años de edad.
La medida de control más eficaz es la de mantener el nivel más alto posible de inmunización en la comunidad. Los niños con paperas no deben ir a la escuela y los adultos no deben trabajar mientras que sean contagiosos.


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92393
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América