El Royal Ascot es la competición hípica más famosa del mundo, y como todos los años, reúne a la clase social alta y realeza británica. Pero no se trata solamente de las carreras de caballos, sino también de la acostumbrada tradición que tienen las mujeres de lucir extravagantes sombreros. Ellas se pasean por el recinto creando un ambiente de fantasía entre los invitados.
Durante la inauguración del evento, las pamelas con motivos florales han sido las más llamativas, aunque las plumas, mariposas y colores vibrantes con formas estrafalarias también se han hecho notar. La cita hípica, que tiene duración de cinco días y una afluencia calculada de 300,000 personas, tiene lugar en una de las propiedades de la corona británica, al Sur de Inglaterra. Como siempre, Isabel II inauguró el evento acompañada de su esposo el Duque de Edimburgo.



