Los miembros de la familia real reciben todo tipo de regalos extraños. Eso lo sabe bien Isabel II, que en sus 65 años de reinado ha obtenido presentes de todo tipo, desde una bolsa de sal hasta "polvo de hadas".
Lo que muchas personas desconocen es que la familia real no puede quedarse con los regalos que recibe pues, según las normas, oficialmente pertenecen a todo el país y debe hacerse cargo de ellos la Royal Collection Trust, una organización benéfica establecida por la reina en 1993.

Para que todo el mundo pueda ver los curiosos objetos, la reina organiza una vez al año una exhibición en el Palacio de Buckingham. Este año se presentaran nada menos que 250 objetos originarios de un centenar de países diferentes, informó La Vanguardia.
Pero no todos los presentes recibidos se encuentran en la exposición. Por ejemplo, los animales vivos son donados al zoo de Londres y los objetos de un valor inferior a 200 dólares se entregan a la caridad, o bien, si lo desea, tiene permiso para regalarlos a algún empleado.

La comida tampoco aplica la norma, pues los miembros de la casa real pueden comer todo aquello que les regalan. Quizás es por este motivo que sus allegados aseguran que la monarca prefiere este tipo de presentes. Esto lo tuvo en mente el alemán Joachim Gauck cuando le entregó a la reina una maqueta de la Puerta de Brandeburgo hecho de mazapán.
También se decantó por la comida Kate Middleton, que en Navidad optó por un frasco de chutney casero, salsa dulce y picante.

Kate Middleton
Estaba preocupada por el regalo de Navidad de la reina. “Dios, ¿qué debería darle?” contó en su primera entrevista. Pensé en qué les regalaría a mis abuelos y decidí hacer algo yo misma, lo que pudo haber salido mal. Hice chutney con la receta de mi abuela. Estaba bastante preocupada, pero al día siguiente me di cuenta de que lo habían puesto en la mesa.