El mal momento de juego que atraviesa la Selección costarricense de fútbol en la Copa de Oro, en Estados Unidos, es atribuido por especialistas a su falta de ritmo, lagunas defensivas y fallas en definición.
A estos factores, se les une que los futbolistas no tienen ritmo de juego por el desfase que se vive en el plantel: algunas figuras no disfrutaron de vacaciones y otros acumularon una dura temporada. A esta conclusión llegó el entrenador de San Carlos, Juan Carlos Arguedas.