Un déficit de 20 mil balboas que pone en riesgo la ejecución del "Pabellón infantil", confronta en estos momentos la Cámara Panameña del Libro (CPL), para la óptima realización de la Segunda Feria Internacional del Libro de Panamá, y la séptima versión de esta actividad en Centroamérica.
Según Priscilla Delgado, presidenta del CPL, "a fuerza de pulmón" trabajan en la preparación de la importante feria, debido a la indiferencia y al poco apoyo por parte de las empresas privadas y del Gobierno, a esta actividad cultural.
Delgado explicó que para realizar esta feria internacional, que se desarrollará desde el primero al seis de julio próximos en el Centro de Convenciones ATLAPA, se requiere de una inversión de 250 mil balboas, entre los que figuran el pago del local sede, transporte y alojamiento de los autores, así como equipos necesarios, entre otros gastos igualmente importantes.
Sin embargo, la presidenta de la organización cultural asegura que aunque han solicitado cooperación a varias empresas, entre ellas, algunas para que solamente presten equipos, se han negado rotundamente a apoyar a la feria, mientras que en su momento, al Miss Universo sí le brindaron patrocinio.
"Ya no hay vuelta atrás... Este es un compromiso que hay que cumplir, aunque la verdad, es como si empujáramos esta inmensa carreta con las manos", expresó Delgado muy preocupada, pero confiando en que finalmente sí se le ofrecerá el apoyo, aún estando a dos escasas semanas de la inauguración.
No obstante, es alarmante que fuera de los 20 mil balboas que hacen falta para el "Pabellón infantil", en el que participarán cinco autores y cinco mil horas del cuento; según Delgado, hasta el momento para el desarrollo de la feria, hay dinero que ha sido prometido, sin embargo, hasta la fecha no se ha hecho efectivo.
En la actividad cultural más importante de los libros participarán países como España, Costa Rica, El Salvador y México, al igual que Colombia, que será el país invitado; los que tendrán la representación de 200 casas editoriales, 50 librerías y 20 autores, quienes empezarán a llegar al país a partir del próximo 30 de junio.
Según un comunicado del CPL, Panamá es uno de los países con más bajo índice de lectura en el continente, y ello se traduce en una formación mediocre de los profesionales de muchas carreras universitarias, al igual que se refleja en los jóvenes, que carecen de alternativas enriquecedoras en torno a la cultura que proporciona el libro.