Familia de Rivera aún tiene fe de que esté viva
El pastor Pedro Rivera hijo está fungiendo como principal portavoz de la familia, coordinando las súbitas conferencias de prensa en el jardín de la casa de Lakewood y entrevistas uno a uno.
Mientras el mundo llora a Jenni Rivera y en México realizan pruebas de ADN, la familia de la cantante en Los Angeles atiende a la prensa a diario e incluso graba en video sus intercambios con periodistas.
El martes, un amigo de la familia que resguardaba la casa junto a otros hombres, grabó videos de las conferencia de prensa y entrevistas uno a uno de Pedro Rivera hijo y la madre de la cantante. "Es mi cámara'', dijo Rivera hijo a la AP. ``Yo en cada lugar que íbamos, a las fiestas o lo que sea, yo grababa todo para tener en mis archivos todo esto''.
"Esto es muy importante para la familia y algún día, algún día yo voy a hacer un video así para la familia'', añadió el hermano de la intérprete, quien habría muerto el domingo en un accidente aéreo en México.
La familia ha estado dispuesta a hablar a la prensa en todo momento, tanto a medios en español como en inglés. Los hijos de la cantante, sin embargo, no han hablado con los reporteros, que se encuentran apostados afuera de la casa de la familia desde el domingo.
El pastor Pedro Rivera hijo está fungiendo como principal portavoz de la familia, coordinando las súbitas conferencias de prensa en el jardín de la casa de Lakewood y entrevistas uno a uno.
Al sur de la frontera, entretanto, parientes de la artista sobrevolaron la zona del accidente en Monterrey, de acuerdo con un funcionario del estado de Nuevo León que habló a condición de anonimato por no estar autorizado a hablar de la investigación. La AP no pudo confirmar independientemente esta información.
La familia todavía confía en que la Diva de la Banda esté viva. Incluso se aferra a la posibilidad de que haya sido secuestrada como última esperanza.
"Estamos esperando que tal vez no sea (cierta la noticia de su muerte)'', dijo a periodistas la madre de la cantante, Rosa Saavedra, sin que nadie en ese momento le preguntara sobre la posibilidad de un secuestro. ``Le digo, señor, ¿y qué tal si a ella se la llevo alguien y metieron a otra mujer allí?''.