Hace unos años, los periódicos y las columnas de chismes de Hollywood se ocupaban de romances, divorcios, talento y muchos otros aspectos de los famosos que hacían noticia.
Tal vez, las aventuras y desventuras amorosas de los famosos seguirán siendo de interés para el público, pero con el paso del tiempo y el auge de la evolución los desamores de los famosos, esto ha pasado a segundo plano, ante la cantidad de problemas que las celebridades tienen con la ley.
No es que nunca antes los famosos hayan cometido delitos, pero en los últimos tiempos, las estrellas parecen haberse entregado al crimen, de menor o mayor gravedad. Desde manejar en estado de ebriedad hasta crímenes sexuales, los famosos están pasando de los titulares de espectáculos a los policiales.
A pesar de que se ha hablado mucho de Lindsay Lohan, Britney Spears, Paris Hilton y Nicole Ritchie, no sólo ellas se roban el show, pues la lista es grande y cada vez caen más y más.
Desde que Britney Spears se casó con Kevin Federline a finales del 2004, su carrera comenzó a decaer. Empezó a descuidar su imagen, su aspecto físico y su vida en general. Hasta llegar al punto de ir perdiendo sus fans.