Datos de interés del espectáculo
- [B]José Luis Perales demostró su gran capacidad interpretativa al transmitir con entereza cada una de las historias inmersas en sus canciones.[/B]Su voz, ademanes, los músicos que le acompañaban en escena; sus mayores complementos.
Después de tres años de ausencia, el cantautor español José Luis Perales pisó el Istmo para interpretar sus famosos éxitos musicales durante un concierto en el Teatro Anayansi de Atlapa.
Desde las 6:30 p.m. se abrieron las puertas del recinto para que los puestos fueran ocupados por las miles de personas deseosas de escuchar al cantante.
Sus seguidores pasaban de los 45 años de edad, pero también se veían algunos jóvenes acompañando a sus abuelos y padres.
El área VIP estaba repleta al igual que la preferencial. Mientras, el general también gozó de buena aceptación, pero en menor escala.
Una prueba fehaciente de que en Panamá el artista goza de centenares de adeptos. Muchos de ellos se enamoraron con sus temas llenos de romanticismo y melancolía, dos sentimientos que los individuos viven frecuentemente, en cualquier momento.
Todo estaba programado para que el espectáculo se iniciara a las 8:30 p.m., pero Perales ya tenía algunos minutos de retraso y eso alentó los aplausos, gritos y silbidos del público.
De tanta insistencia, ataviado con saco y pantalón negro, dando aires de elegancia y romanticismo, salió el famoso compositor y arrancó con canciones que se corearon al unísono. “Me llamas”, “Quisiera decir tu nombre”, “Despedida”.
Al culminar este tema, el intérprete se dirigió a los presentes expresando su satisfacción de estar en Panamá. “Me parece que estoy viendo a las mismas personas de la última vez”, bromeó José Luis.
Cabe destacar que este concierto forma parte de la gira “Calle Soledad”, el más reciente trabajo discográficos del español, el cual se animó a escribir después de seis años de ausencia.
Perales tiene un estrecha relación con los altos directivos de las Aldeas Infantiles SOS y, como es tradición, siempre dona los derechos de autor de uno de sus temas a la mencionada organización social.
Por ello, “Canción para Manuela” fue la seleccionada. La misma posee un significado especial para el artista español, ya que la escribió en honor a su nieta.
Pasadas las 9:45 p.m., el cantante interpretó “Samaritanas del amor”, un tema para las mujeres dedicadas al oficio más antiguo del mundo. “Siempre les he tenido una gran ternura”, destacó el compositor. Siguió con “Le llamaban loca”, “Canción de otoño”, “El amor”, y su magistral éxito: “¿Y cómo es él?”.
Al culminarlo se despidió y salió del escenario, pero el público quedó con ganas de más. Los complació después de tantos “otra, otra, otra” y ovaciones de pie con “Ámame” y “Un velero llamado libertad”.