El Fentanyl, el fármaco que mató a Prince de sobredosis, es entre 25 y 50 veces más potente que la heroína, y entre 50 y 100 veces más poderoso que la morfina.
El informe toxicológico realizado sobre el cuerpo del artista revela una sobredosis accidental de este fármaco, un opiáceo sintético, que el artista se estaba autoadministrando.
La mezcla de analgesia y euforia que proporciona lleva a muchos a utilizarlo como sustituto de la heroína, pero es una alternativa pasada de revoluciones que lleva demasiadas veces a la muerte.