MUCHA expectativa generó la llegada a nuestro país de la mujer que más tiempo pasa con el presidente de Estados Unidos, Condoleezza Rice.
Esta dama ha sido la primera mujer designada como Secretaria de Estado de Estados Unidos y es una de las voces que más ha respaldado los conflictos en Afganistán e Irak.
Esta semana participó de la XXXVII Asamblea del período ordinario de la Organización de los Estados Americanos (OEA).
Sin embargo, eso es tema que se encuentra en las primeras páginas de este diario, nosotros vamos a lo nuestro: glamour, belleza y moda.
Como todos sabemos, Condoleezza Rice, demostró que más allá de su imagen seria, y gusto por la música, posee también buen gusto en el vestir.
Por algo, fue considerada en el 2006 como una de las personalidades mejor vestidas por la Revista Vanity Fair y Vogue.
En su visita a la Esclusas de Miraflores, Rice vistió un traje sastre en color gris, el cual bajo los reflejos del sol se tornaba a un tono verde oliva. El vestido con líneas blancas era un conjunto de dos piezas en pantalón.
Una gargantilla de oro de tres vueltas con detalles de cruces en oro blanco adornaban su cuello y se complementaba con discretos aretes en oro.
Estas piezas estaban muy acorde con el conjunto que lució para la ocasión.
Condoleezza es conocida por su debilidad por los zapatos, por lo que en esta ocasión lució un par de zapatos de charol cerrados en color negro con detalles de lazo en el frente.
El tacón, no muy alto, más bien cómodo para enfrentar la larga jornada que le esperaba.
"La halcona del imperio" lució una piel impecable con poco maquillaje, solo destacándose un labial en tono rojo pasión que dio luz a su rostro.
En cuanto al cabello, al parecer nuestro clima, no le favoreció. Eran evidentes los estragos de la humedad.
La brisa que soplaba hizo que en más de una ocasión, la Secretaria de Estado Norteamericana, se despeinara.
Para la foto oficial junto a los Cancilleres, tuvo que arreglarse el cabello con las manos en tres ocasiones.
Un detalle que no podíamos dejar de observar fueron sus uñas, las cuales lucían un esmalte color blanco, discreto y elegante.
La Primera Dama de la República, Vivian Fernández de Torrijos y Anagrethel de Lewis, esposa del Canciller Samuel Lewis, demostraron la elegancia y buen gusto de la mujer panameña. Se distinguieron en los almuerzos que ofrecieron y en los cocteles protocolares.
Un detalle curioso es que nuestra Primera Dama eligió el color blanco para el almuerzo que ella ofreció y también para el coctel ofrecido esa misma noche. Por su parte Anagrethel de Lewis, se inclinó por los tonos terracota.
Ambas combinaron sus atuendos con los accesorios indicados tanto para los almuerzo como para la recepción de gala.
También estuvimos en un almuerzo exclusivo realizado en el Museo del Canal Interoceánico para las esposas de los embajadores de la OEA, ofrecido por la esposa del vice presidente.
A pesar de que la seguridad quizo "aguarnos la fiesta", pudimos conversar con la señora Ana María Sisa- Cáceres, esposa del embajador de Paraguay, Manuel Cáceres.
Ana María nos confesó que es amante de los accesorios; ese día lució un collar con piedras semi preciosas en colores turquesa y rojo adquirido en Argentina.
Su estilo es muy sencillo, mientras más fresco, mejor. Un conjunto en colores pasteles fue el indicado para su visita por el barrio de San Felipe en una tarde calurosa.
Por su parte, Zulay de Valero, esposa de Jorge Valero, embajador de Venezuela, lució un gran sombrero blanco y de ala ancha. Como Panamá es una tierra bañada de sol y mar, Zulay prefirió resguardarse bajo la sombra, no vaya ser que exponga su rostro a los rayos ultravioletas.
Con este acontecimiento internacional queda demostrado una vez más, que hasta la mujer más responsable y comprometida con su trabajo, puede lucir siempre "chic".
"Fashion police" en la OEA
Condoleezza Rice y las esposas de los embajadores de la OEA estuvieron bajo la lupa.