El encuentro diario con la persona amada debe ser especial, más si se trata de un día como San Valentín, dedicado sobre todo a sorprender con muestras de amistad y amor.
Hombres y mujeres coinciden de que para celebrar lo más importante es la originalidad, planear entre ambos o simplemente sorprender, de acuerdo con los gustos del o la acompañante.
Planeen con tiempo todos los arreglos, incluyendo lugar, presupuesto, qué tipo de servicios ofrece el sitio, para que no haya sorpresas desagradables que le puedan echar a perder la noche.
Si lo que desean es divertirse pueden ir al cine y escoger una película que le guste a ambos. También un bar con buena música, un concierto relajante para disfrutar de los acordes y notas del pentagrama.
Un buen restaurante con comida que les guste puede ser la antesala o término de esta noche especial. No obstante, quienes prefieren privacidad, actualmente hay hostales, hoteles y resort en las afueras de la ciudad y en el interior, con planes especiales para celebrar San Valentín, pero si prefieres ser más original, entonces crea tu propio ambiente.
La apariencia es lo primero que se ve, por eso no puedes descuidarte. Si es una noche especial, además de que el Día de San Valentín es sólo una vez al año.
Trata de presentarte lo mejor posible y no estaría de más que te compres ropa nueva. La ropa que escojas debe ser cómoda, que no tengas que estar acomodando ni estirando nada al sentarte o pararte.
Maquíllate para la ocasión; hazlo con tiempo y cuidado, pero no ensayes nada el mismo día. Aunque se dice que los hombres no necesitan tanto, también es cierto que un hombre bien arreglado y vestido le gusta a todas. Así es que para esta noche presenten su mejor cara y atuendo.