Ella deslizaba su boca por el cuello de su amante mientras él intentaba despojarla con sutileza del blanco sostén de encaje. Los cuerpos yacían semidesnudos al aire ante la mirada cautiva y sin aliento de decenas de espectadores.
Estas escenas, entre muchas otras, son las que los colombianos verán hoy en Expoerótica, una feria en Bogotá que pretende exaltar el erotismo y la sensualidad en Colombia, un país de más de 40 millones de habitantes de mayoría católica y donde a diario se reza el rosario.
"¿Destape? Sí. ¿Liberación? Quizás. ¿Escándalo? Un poco. Estoy acá por curiosidad, porque siempre hay que mantener viva la llama", aseguró uno de los asistentes luego de comprar crema "repontenciadora" mientras miraba a su esposa, con quien ha compartido una década de vida marital.
Pero por encima de todo, los colombianos tendrán un palacio lleno de objetos sexuales, ropa interior, espectáculos de striptease y exposición de obras eróticas (pintura, fotografía, escultura y medios digitales) para satisfacer sus deseos y curiosidades.