La Feria Internacional del Libro de Santiago clausuró el domingo su XXXV edición, que se centró en la figura de la premio nobel de literatura Gabriela Mistral y que, en opinión de sus organizadores, "fue una de las versiones más exitosas desde su creación".
"El balance sobrepasa con creces todo lo que nos fijamos como organizadores", dijo a los periodistas el presidente de la Cámara Chilena del Libro, Alejandro Melo, al realizar el balance del certamen literario.
"Recibir a Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia como invitados de honor fue un privilegio reflejado en la visita de una treintena de sus autores y expertos de primer nivel, fundamentales en el programa cultural que el público pudo disfrutar este año", añadió Melo.
Después de 18 días, con más de 500 actividades y la participación de 130 autores, la Feria Internacional del Libro de Santiago, que ya anuncia a México como invitado de honor para el próximo año, superó en un 10 % las 260 mil personas que la visitaron en su edición anterior. La Feria es la plataforma editorial más importante de Chile y una de las más relevantes del horizonte latinoamericano.