Sí, Nacho, el mismo cantante venezolano que ha denunciado públicamente el régimen de Nicolás Maduro, se presentó el domingo en un mall de nuestro país para celebrar un gran acontecimiento. Pero avanzado el evento, el intérprete de "Báilame" y "Mi niña bonita", muy eufórico, pues el recinto se encontraba abarrotado por la comunidad venezolana residente en Panamá, sacó la bandera panameña junto a la de Venezuela y las amarró, alzándolas y mostrándolas hacia el público.
Lo que él veía como una muestra de cariño hacia Panamá, de una gran unidad entre ambos pueblos muy queridos para él, muchos canaleros lo vieron con otros ojos, ojos de humillación, pues en nuestro país existen leyes que protegen a los Símbolos Patrios. La imagen del acto recorrió las redes sociales, por lo que contactamos al historiador Rommel Escarreola, de la Sociedad Bolivariana de Panamá, quien nos comentó: "Siento profunda admiración por Simón Bolívar, el pueblo y la nación venezolana. Así como los respeto, exijo, como historiador, el recíproco respeto hacia mi bandera".

El también profesor de las materias Historia de Panamá, Lógica, Pensamiento Social y Político no dejó pasar por alto que la ley que reglamenta los símbolos de la nación es clara. "Mi bandera se respeta, no se dobla, no se arruga ni se amarra con la bandera de Venezuela", detalló.
Calificó como acto inmoral y una falta de cultura el gesto de Nacho en Alta Plaza. Destacó que esto es propio de una persona que no conoce la lucha de su país, mucho menos la de Panamá. "Lástima que Nacho desprecie la historia de mi patria. Este escandaloso acto me duele y me humilla por ser latinoamericano", enfatizó.
El historiador le pide al intérprete que no lo vuelva a hacer porque se encontrará con él, pues es una falta de cultura lo que hubo en un rutinario festejo de humillación. "Nacho, respeta mi bandera, mi país y anda a luchar a las calles contra Maduro, y no me digas que ya lo hiciste, pues se lucha como lo hicieron los patriotas de mi país el 9 de enero de 1964", contó.
Su mensaje final fue impresionante: "Me imagino, Nacho, tú esta historia no la conoces".