En la noche del jueves pasado se celebró el IX Festival Nacional de la Tamborera Ricardo Fábrega, un evento lleno de luz, talento y nacionalidad, en el que se da realce a la tamborera, una deliciosa mezcla de la música campesina con el son cubano.
El evento que se celebró en el Teatro Balboa fué presenciado por un público ansioso de lo nuestro.
El jurado del evento estuvo compuesto por personalidades conocedoras de la música típica tales como: Antonio Díaz, Luis Franco, Cecilia Carrasco, Dumas Torrijos, Ismael "Chacho" De La Rosa, Edgardo Quintero, Zinia Toledano, y el Lic. Carlos García, notario público.
En el acto se honró la memoria y contribución a la tamborera de Arturo "Chino" Hassán, un polifacético personaje que además de componer, hizo desde masajista hasta entrenador de natación.
Con el prematuro fallecimiento de su esposa, crió solo a sus cuatro hijos. De él sus hijos testifican que era un gran padre, conversador y chistoso, de esa mezcla de romanticismo y buen humor que tenía surgieron memorables piezas musicales.
Compuso aproximadamente cuarenta canciones, entre boleros, tamboreras, pasillo y guaracha. Era muy amigo de Carlos Eleta y juntos componían. Fue amigo personal de Celia Cruz, Fernando Fernández, Pedro Infante, Lucho Gatica, Los Panchos, cada vez que viene Marco Antonio Muñíz, le dice a los hijos de Hassán que son sus hermanos, pues tenía al Chino por segundo padre.
Un popurrí de las canciones de Arturo Hassán fué hermosamente interpretado por el Ballet Folclórico Panamá, Música y Danza, con una coreografía de Edmundo De la Cruz, y los arreglos musicales de "Chacho" De La Rosa.
A continuación, una de las hijas del "Chino" recibió el galardón, y agradeció que le hayan dedicado a su progenitor el festival, y tener la oportunidad de oír la música tan linda que compuso su padre, recordando viejos tiempos. "Todo lo que hay aquí es panameño, por favor apoyemos al artista panameño, que vale mucho" gritó emocionada, mientras que los asistentes prorrumpían en aplausos. El acto fue amenizado por el "Escorpión de Paritilla", Osvaldo Ayala y su Ritmo Santeño.
Luego de la deliberación de los jueces, lo que provocó la impaciencia del público asistente que aplaudía llamándolos, se anunciaron los ganadores de la velada, estos fueron: Para el mejor arreglo musical: "En la cima del Ancón" de Constantino Castro, entregó el premio Ismael "Chacho" De La Rosa. El tercer lugar de la mejor canción tamborera fue un empate entre "En la cima del Ancón" de Emmy Miranda y "Taboga Mía" de Gigi y Juan Miguel "Chengue Valdés, entregó el premio Alfonso Fraguela, conductor de noticias de TVN.
El segundo lugar correspondió a "El Mujeriego" de Augusto Escudero, el premio fue entregado por Pedro Díaz, gerente general de TVN. La tamborera del año correspondió a "Corazón de Guitarra" de Rafael Quezada e interpretada por Juan Carlos Bordanea.
A lo que siguieron gritos de inconformidad de parte de algunos asistentes, quienes abandonaron el teatro antes de la repetición de la tamborera ganadora.
Tras bastidores entrevistamos al intérprete de "Corazón de Guitarra", Juan Carlos Bordanea, quien nos confesó muchas emociones, "No me lo imaginaba, pues en verdad estaba muy difícil la competencia, lo único que puedo decir es gracias a Dios por todo".
Según sus palabras, desde la primera vez que le dieron la canción, se sintió familiarizado con ella, porque le gusta la música, y que mejor qué cantarle a un instrumento musical que es la guitarra.
Asimismo nos habló acerca del compositor, dijo que aunque nunca había escuchado de él antes, en su parecer es excelente. "Si la canción ganó, es por algo", expresó para concluir el joven Bordanea.
Rafael Quezada, autor y compositor de la canción ganadora, nos dijo que su inspiración salió básicamente del instrumento, que es la guitarra. Su idea fue transmitir lo que siente una persona "cuando lleva un instrumento por dentro".
"Es como algo que vibra por dentro y si tienes la facilidad de expresarlo, entonces traspasa de sus adentros a través de sus manos y lo hace sentir a otras personas, está fluyendo", expresó el compositor.
Para Quezada, su intérprete le supo dar el tono y sentimiento, se identificó con la canción y supo transmitirla a las personas. l lo escogió, porque quería alguien que transmitiera un espíritu joven y algo apasionado por la música, considera que hizo la mejor elección. "La guitarra es un medio de transporte de emociones", acotó Quezada.
Así finalizó el IX Festival de la Tamborera Ricardo Fábrega, con el aplauso de unos, la decepción y mal sabor de boca de otros, pero con el deber cumplido de exaltar al artista y a la música típica nacional.