Más de un tercio de las licencias dadas a firmas .com registradas al principio del boom de la red Internet serían fraudulentas, según ha trascendido. Un estudio de más de 11,000 inscripciones demuestra que no se comprobaron suficientemente los datos de las solicitudes y ello llevó a que muchos nombres cayeran en manos de impostores, que luego se beneficiaron económicamente de la venta de los derechos.
Afilias, la compañía responsable de procesar los datos, tiene previsto poner la información que posee en manos de la Justicia para tratar de desenmascarar a los "falsos propietarios" .com.
Un maestro británico, Richard Henderson, ha abierto un sitio en la red llamado Desafío Internet, con el que quiere denunciar el abuso ocurrido en los registros iniciales y presionar a Afilias para que solucione la situación.
Su investigación revela que algunos especuladores inscribieron cientos y, en algunos casos, miles de nombres genéricos con la esperanza de venderlos después y lucrarse económicamente.
Henderson considera que, a menos que se descubra a los defraudadores pronto, será demasiado tarde porque muchas firmas .com habrán desaparecido, cambiado de nombre o de manos.