Un filme musical inspirado en la vida del popular cantante y compositor cubano Benny Moré, conocido en América Latina como el bárbaro del ritmo, --ya desaparecido--, ha sido el exitoso debut en un largometraje de ficción del director de la Isla, Jorge Luis Sánchez. Esta será la propuesta de la cinematografía de Cuba a la competencia por el premio Oscar, en la candidatura de mejor filme hablado en lengua no inglesa o mejor filme extranjero, como suele llamársele a esta categoría convertida últimamente en una de las estrechas compuertas que permite cierto acceso del cine no anglosajón al mercado norteamericano.
El Benny llega a esta competición por el publicitado trofeo luego de conquistar un clamoroso aplauso popular en Cuba, que la ha convertido en uno de los filmes más taquilleros de los últimos quince años. El ganador del Oscar en esta categoría suele ser elegido por un Comité Especial, nombrado por la academia del cine norteamericano. Las más recientes triunfadores han sido Tsotsi (Sudáfrica, 2005), Mar adentro (España, 2004), Invasiones bárbaras (Canadá, 2003), En tierra de nadie (Bosnia, 2001) y Tigre y dragón (Taiwán, 2000).
Plantea que "una realidad racial y cultural ecléctica y una situación geográfica estratégica han dado como resultado una literatura fresca, variopinta, impetuosa y joven íntimamente ligada a todos esos rasgos".
Ardila está optimista respecto de que el evento va a establecer un puente entre diferentes gremios de escritores. A la par, permitirá promover y difundir la literatura y la lectura.
Un aspecto que resaltó la Prof. Ardila es que el público lector está más capacitado que antes. En los conversatorios con autores hace preguntas muy interesantes, lo que obliga a los escritores a ser mucho más serios, más responsables.
Ardila informó que se hicieron contactos con los colegios secundarios privados para traer a los estudiantes de VI años a varias actividades.
El encuentro constituye un esfuerzo conjunto de la Asociación de Escritores de Panamá que preside Enrique Jaramillo Levi y la Facultad de Humanidades de la Universidad de Panamá y todas las actividades están abiertas al público en general y serán con entrada libre y gratuita.
El programa incluye conferencias magistrales, mesas redondas, conversatorios, recitales de diferentes generaciones de poetas (jóvenes y autores renombrados. Entre los noveles están Eduardo Soto, Melanie Taylor, Lupita Quirós Athanasiadis. Los de más trayectoria incluyen a José Guillermo Ros-Zanet, Consuelo Tomás, Pedro Rivera, Aristides Martínez Ortega, Álvaro Menéndez Franco y Moisés Pascual.
La primera Mesa Redonda está dedicada a la Literatura y Sociología. Un tema que no se ha tratado mucho. Participarán sociólogos, filósofos, pero también los escritores y cuentistas. A saber: Alfredo Figueroa Navarro, Raúl Léis, Pedro Pablo Prados y Ela Urriola.
Se tiene la esperanza que el encuentro ponga el tema de creación de la carrera de crítica literaria como una necesidad apremiante, coincidieron Ardila y el escritor Rafael Ruiloba, ex director del Instituto Nacional de Cultura, INAC.
"Creo que la crítica literaria es el gran déficit de la literatura panameña", expresó.
Él considera que la decisión de la Facultad de Humanidades de cobijar este encuentro de escritores es positiva, en función de que se le construya un escenario de atención a los escritores jóvenes.
Ruiloba siente que en Panamá hace falta cultura literaria seria, que oriente al lector.
Uno de ellos es "Ricardo", quien prefirió el anonimato.
Por la inseguridad y la ola de asaltos ha desistido de su fascinación por ver los amaneceres, el cielo y las estrellas desde la avenida Balboa.
Cuenta que hacerlo es riesgoso y podría costarle la vida. Él vive hace dos años en el Residencial Cibeles de la avenida Justo Arosemena y hasta la avenida Balboa sólo le toma dos minutos caminando.
"Yo me siento inseguro en todas partes, incluso en la ciudad, donde debe haber más seguridad. Yo caminaba antes por Punta Paitilla y Marbella, pero ahora no me atrevo", mencionó.
Según estadísticas de la Policía Técnica Judicial (PTJ), de enero a julio de 2006 se han registrado 5 mil 334 hurtos; 1, 597 robos con arma; 601 estafa; 454 violación carnal; 188 homicidios; 543 robos y 634 lesiones personales.
En el 2001, se registraban diariamente en la capital 11 robos a mano armada, fuera de los que no se denunciaron.
Panamá América trató de conseguir una versión de la Policía Nacional. Nos remitieron donde el mayor Rubén García, encargado del Grupo de Apoyo al Servicio (GAS). No obstante, al llegar a sus oficinas, éste designó al teniente Rolando Bonilla, quien al preguntársele si "Panamá es una ciudad tomada por los maleantes y la prostitución en las noches", respondió que esta percepción puede deberse a que "no se visualizan los policías que se encuentran haciendo rondas a pie o en vehículo".