Spike Jonze es más recordado por ser el director de “¿Quieres ser John Malkovich?” o “Donde viven los monstruos”. Este astro, por venir de las artes visuales, es uno de los más reconocidos directores de videos musicales y el preferido de artistas como Bjork y Beastie Boys. Sin embargo, entre su trabajo relacionado con la música y sus apariciones como actor (en la última, una muy pequeña en “El Lobo de Wall Street”, es el encargado que atiende al personaje de DiCaprio en la segunda agencia de mala muerte en la que se presenta) se da tiempo para pergeñar y realizar filmes de corte experimental en los que el alma humana, el posmodernismo y las relaciones modernas juegan un papel esencial.
Desde el afiche promocional se puede ver cómo el protagonista de “Ella”, gran actor que es Joaquin Phoenix, tiene esa especial mirada melancólica, su marca registrada (recordar su papel en “Los Amantes”, James Gray).
En “Ella”, entonces, Spike Jones parte de una premisa –que con los adelantos tecnológicos no parece muy lejana en el tiempo–, de un sistema operativo superinteligente y capaz de interactuar en todo momento con seres humanos, a partir de una especie de smartphone y un auricular.