Desde los años 60 existe una cámara, la cual se pudo introducir dentro del cuerpo de una mujer para fotografiar un feto en el útero de su madre.
Lo novedoso hoy día es que esta cámara tiene forma de pastilla, se puede tragar, así viaja a través de todo el sistema digestivo para detectar lo que de otra forma sería indetectable, y finalmente se elimina por las heces.
"Se usa sobre todo para el sangramiento intestinal de origen no determinado", indica el Dr. Pedro Llaneza, gastroenterólogo de Baptist Hospital of Miami y uno de los pocos que utiliza este diagnostico en el Sur de la Florida. "Es la única forma de visualizar completamente el intestino delgado".
Explica el galeno que se trata de una cámara diminuta dentro de una cápsula que a medida que recorre el sistema digestivo transmite, mediante frecuencias de radio, imágenes a una grabadora de datos que la persona lleva por fuera, parecido al estilo de los monitores del corazón que muchos conocemos. A la vez transmite una identificación, que también recogida por la grabadora, permite plasmar todo.
"Toma dos fotografías por segundo, y un estudio tiene entre 54,000 y 60,000 fotografías", agrega el Dr. Llaneza.