Guerlain ofrece a las mujeres Shalimar, una nueva esencia que destaca la vainilla en rama y la rosa de mayo.
Es el frescor de los cítricos y la calidez del ámbar. Es el descubrimiento de un perfume que nos muestra nuestro interior, mientras que siembra el desconcierto.
El primero, en cristal de Baccarat, tesoro de museos y de los más refinados tocadores, fue diseñado por Raymond Guerlain, quien se inspiró en una cesta de frutas mogola como las plasmadas en los mármoles de los palacios indios.