Muy pronto, los automóviles podrían funcionar con una mezcla de combustible diesel, aceite de frijoles y agua, en vez de gasolina: el AquaFuel. Al menos, eso supone el químico industrial británico Paul Day, quien concibió este combustible ecológico en la cocina de su casa, en un intento por reducir las emisiones de gases perjudiciales de la gasolina.
El problema es que el agua y el aceite no se mezclan, entonces el combustible no se mantiene estable más allá de unas pocas semanas La idea se le ocurrió luego de leer un artículo explicando que la incorporación de agua, podía contribuir a minimizar la contaminación. Esto sucede porque el combustible se quema de manera más eficiente, generando así menos derivados tóxicos.
"El problema es que el agua y el aceite no se mezclan, entonces el combustible no se mantiene estable más allá de unas pocas semanas", comentó el químico. La ventaja del nuevo combustible es que no requiere de conversiones costosas. Day lo utiliza en su propio vehículo que normalmente funciona con combustible diesel.