No importa si su piel es seca, normal o grasosa. Siempre habrá una fruta ideal para ayudarla a mantenerse tersa, eliminar toxinas e hidratarla.
La de pulpa papaya es buena para toda piel; la de manzana licuada ayuda a librar el rostro de barros y espinillas.
Frotarse el cutis con un trozo de piña es fabuloso para las pieles grasas.
Con la pulpa de fresas y una clara de huevo batida a punto de nieve obtendrá un fabuloso astringente que limpia aclara y rejuvenece. Déjelo actuar media hora sobre su piel.