Selena Gómez reveló que tras haber sido sometida al trasplante de riñón, tuvo que ingresar al quirófano a tan solo horas después.
La cantante dijo que surgieron algunas complicaciones después de haber sido practicada la complicada cirugía; apenas al ser trasladada a su habitación, comenzó a tener dolores insoportables y tuvo que regresar con urgencia al quirófano.
"Me rechinaban los dientes, estaba perdiendo la calma. La operación que me tuvieron que hacer duró seis horas y lo normal son dos. Al parecer, había un problema con las arterias. Me siento agradecida de que hubiera gente que sabía qué hacer", declaró.