Desde el inicio, el director James Mangold quería romper el molde de la película basada en un comic.
El director explicó en una entrevista para diversos medios internacionales: “lo que me interesó acerca de “Wolverine: Inmortal” fue hacer algo muy diferente con respecto a la película estándar de superhéroes, donde se trata de detener el plan diabólico de un villano. En esta historia, la acción y el suspenso están más cimentados en el personaje, y son entretejidos en un mundo que da lugar a una experiencia completamente distinta, una que no has visto antes”.

El cineasta no dejó pasar por alto que: “cuando estás haciendo una producción acerca de un equipo de personas como los “X-Men”, no te puedes meter mucho en sus cabezas. Pero esta cinta es capaz de realmente adentrarse en el personaje del gran e imponente Logan, en explorar quién es y las raíces de su furia”.
James Mangold recordó que Logan es alguien que ha sido utilizado por el Departamento de Defensa, por el gobierno, por enemigos, por villanos, incluso por sus seres queridos. Y a lo largo del tiempo, y debido a lo mismo, su ira se ha incrementado, solo para verse multiplicada por esa característica salvaje.

Sin embargo, este famoso hombre, dentro de esta curiosa y eventurera historia, comienza a percatarse de cómo su furia puede ser capaz de estimularlo y darle poder mucho poder, aún más del que ya tiene consigo mismo.
