Variedades

Fuerte rival para Panamá


Mónica Spear, Miss Guárico, una esbelta licenciada en arte dramático de 19 años, se coronó como la nueva Miss Venezuela 2004, en un evento sin sorpresas que cumplió con el favoritismo sobre las finalistas.
De cabello azabache y tez de porcelana, Spear impuso su favoritismo entre 28 beldades presentes en el reputado concurso, celebrado ante 3.000 espectadores en el Poliedro de Caracas, el mayor coso de espectáculos de la capital.
La nueva reina se impuso a las también favoritas Miss Trujillo, Andrea Milroy y Miss Distrito Capital, la rubia Andrea Gómez, quienes quedaron como primera y segunda finalista respectivamente.
Milroy representará a Venezuela en el Miss Mundo, mientras Gómez lo hará en el Miss Internacional.
La espigada Spear, de 1,75 metros, se había ganado la simpatía de la prensa local al ganar días atrás la banda del mejor cuerpo del Miss Venezuela.
Por: Aminta Pérez De La Guardia
Una mañana Angélica estaba soñando y escuchó que alguien la llamada "Angélica, Angélica". Ella se despertó y fue a investigar... "¿Mami?, ¿Michael?... ¿Hay alguien acaso en casa?".
Bajó por las escaleras y vio una luz; quiso tocarla, pero al acercarse se cayó. Ella sentía que seguía cayendo y cayendo... "ah, ah, ah, aaaaaaah" -¡BAM!-cayó -¡WOW! ¡Qué rico!, salió corriendo a comerse una pastilla, porque ahí todo se veía tan rico. ¡Hasta el sol era de caramelo!, y las montañas de ¡chocolate!, estaba a punto de comerse la pastilla cuando... alguien le tocó el hombro, se volteó y un caramelo gigante le dijo ¡¿Y qué caramelos crees que estás haciendo?, ¡no se te ocurra comerte nada aquí! No querrás ver al Cucarachón, ¿verdad?.
Angélica salió corriendo: ¿Desde cuándo las pastillas hablan y regañan?, ¡Qué lugar tan horrible!. Pero Angélica entre más corría viendo esas ricas pastillas, más ganas le daban de comérselas. No resistió la tentación y se comió una. Le pareció tan rica la pastilla que siguió comiendo... d epronto... escuchó: "RAR, RAR" y vio pedazos de pastillas volando por allí. De pronto vino una pastillita chiquita corriendo como loca y le dijo ¡Corre!, ¡Corre!, no tenemos mucho tiempo¡. ¡¿Qué pasa? dijo Angélica. - ¡Corre! Ah, Ah, Ah. dijo Pastillín. “Y ahora, ¿a dónde vamos?"- dijo Angélica-, "vamos a salir de aquí"... por ¡allá!, dijo Pastillín, "Vamos lo más lejos posible!
Cucarachón ya los estaba alcanzando; estaban muy cansados y Pastillín se estaba derritiendo, así que para hacerlo más fácil decidieron hacer una carrera hasta que por fin perdiron de vista a Cucarachón y se sentaron a descansar.
Cuando se levantaron, se dieron cuenta que estaban en el desierto. ¡Oh, genial!, dijo Angélica. ¿Y ahora? dijo Pastillín, Pastillín estaba cansado y aburrido, así que se puso a cantar: Dulce Hogar... Duuuulce Hooooogar con pastilla y demás...". Angélica también estaba aburrida, pero más que eso, estaba harta de escuchar a Pastillín cantando, así que se acostó en el piso a ver las nubes. Pastillín dejó de cantar y se acostó junto a ella. Se hizo de noche y se acostaron a dormir para partir al día siguiente.
Al salir el sol el próximo día, llegó Cucarachón al desierto, pero ellos ya habían partido. El problema era que Cucarachón estaba guiado por el olor a caramelo.
Pastillín y Angélica habían hecho un largo recorrido a través del desierto y de la selva, ¡estaba tan cansados!, pero ellos siguieron y no se rindieron; perseveraron y llegaron al mar. !Caramelos! y ahora ¿qué hacemos?, dijo Pastillín-, "Nadar" dijo Angélica y se fueron a nadar, cuando llegaron a Europa se encontraron a Cucarachón!
"No puede ser, ¿cómo llegaste hasta aquí?, creí que nunca nos seguirías hasta acá! dijo Angélica... "La verdad, no sé, creo que volando Ja, Ja, Ja, Ja, Ja, Jaaaaaaaaa!", dijo Cucarachón.
Cucarachón los agarró, "¡AH AH AH!" gritaron los dos, justo cuando se los iba a meter a la boca. ¡BUM! Angélica se despertó, "¡Oh Rayos!" o más bien quiero decir ¡caramelos!... después de tanta cosa era sólo un sueño!", dijo Angélica.
A Angélica le gustaría que Pastillín fuera real porque fueron amigos por un rato y fueron muy buenos amigos. Desde allí Angélica prometió más nunca comer pastillas y siempre cepillarse los dientes, porque no le gustaría para nada ver a Cucarachón ¡y menos en la vida real!


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169452
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América