La Fundación Pablo Neruda desmintió el pasado 12 de mayo, la versión del chofer del poeta chileno, que aseguraba que Neruda murió asesinado con una inyección y no debido a un cáncer.
Darío Oses, portavoz de la Fundación, dijo que la versión de los hechos relatada por Manuel Araya, chofer y asistente personal del literato, “no es más que un testimonio individual y personal que contradice todos los testimonios de gente muy cercana a Neruda”.
El Premio Nobel de Literatura 1971 falleció en la clínica santiaguina Santa María el 23 de septiembre de 1973, debido a un avanzado cáncer de próstata, doce días después del golpe de Estado que derrocó a su amigo el presidente Salvador Allende.
“No existe evidencia alguna ni pruebas de ninguna naturaleza que indiquen que Pablo Neruda haya muerto por una causa distinta del cáncer avanzado que lo aquejaba desde hacía tiempo”, señaló la Fundación en un comunicado difundido recientemente.