Cuando el gobernador de Argos decide sacrificar a su hija y a su nieto Perseo, el dios Zeus decide salvarles. Perseo crece feliz en su nuevo hogar, hasta que la diosa Thetis, en venganza por cómo Zeus ha castigado a su hijo Calibos, saca a Perseo de su hogar y lo abandona. Pero Zeus ordena a otros dioses que ofrezcan algunos regalos mágicos a su hijo, para protegerle.