La entrevista que concedió Angelina Jolie a la BBC, así como las lágrimas que derramó al hablar de su divorcio con Brad Pitt, no parecen haberle gustado al actor.
Él considera que su ex "no tiene derecho a ir de víctima", según recoge el portal Hollywood Life. Y por más que Angelina haya resultado un tanto conciliadora ante las cámaras, "mucha gente se encuentra en la misma situación que nosotros, son tiempos difíciles", comentó el actor.