El Instituto Nacional de Cultura (INAC) hizo entrega de la primera edición impresa de las obras literarias de los concursantes ganadores del concurso Ricardo Miró 2010, el pasado 25 de agosto, en una gala literaria, donde cada expositor es una toda una eminencia en la categoría en que fue vencedor.
El profesor Ariel Barría, quien ha tenido en su haber, la responsabilidad de educar, editar y presentar las obras literarias de sus alumnos, se refirió a los talleres de literatura que él dirige, e hizo referencia ante la audiencia, que siempre motiva a sus estudiantes reafirmándoles que “ellos callan versos prohibidos”.

Barría sustentó que el título que el escritor José Durango le puso a su libro “Ñinga culpable”, el cual participó en el género Teatro, “estaba bien puesto”.
Esta historia es contada por dos ratones de campo, y al parecer, estos roedores también hablan sobre sus “obras” y las ajenas.

Otro libro presentado por Barría fue el de Germán Velásquez, llamado “Cita a ciegas”, un libro de 27 cuentos, narrados por un odontólogo colombiano, quien narra anécdotas verídicas sobre encuentros y desencuentros con alguien ilusorio, un perfecto desconocido.
Por su parte, el profesor Héctor Collado introdujo la novela “Mis ojos vieron” de Basilio Dobrás, de la cual declaró que el leerla “duele” y si duele significa que uno quiere.

Esta novela relata la historia de una familia disfuncional que busca superarse sin contar con ayuda de afuera, sino con sus propios recursos.
El autor Moisés Pascual, quien participó bajo el seudónimo de "Gramaticus", resultó ser el ganador del género de Poesía con su libro “Conjugando”.

El concurso Ricardo Miró 2010 también contó con intermedios musicales con estudiantes del Instituto de Música del Instituto Nacional de Cultura.