Priscila Perales, de México, fue coronada anoche en Tokio como la Miss International 2007. La nueva soberana de belleza fue elegida entre más de 60 participantes, entre las que quedaron cinco finalistas hispanohablantes.
En la ceremonia de premiación, realizada en el Prince Park Tower de Tokio se eligió a la guapa mexicana de 24 años , que se desempeña como narradora de noticias. En el segundo puesto, quedó Miss Grecia y en el tercero, Miss Bielorusia. Entre las finalistas también estuvieron las representantes de Chile, Puerto Rico, España y Venezuela.
Los medios. En un breve discurso, la nueva Miss International reflexionó sobre el importante papel de los medios de comunicación masiva y aseguró que usará las posibilidades que le da el cetro para promover acciones en favor de lo niñez desprotegida. "Quiero trabajar en favor de los niños de mi país", dijo la representante mexicana.
Priscila Perales recibió la corona de manos de la venezolana Daniela Di Giacomo, Miss International 2007. De esta manera, por segundo año consecutivo la belleza de la mujer latina sobresale en el mundo.
Durante la premiación, se eligió a la representante de Aruba por el traje típico más vistoso y a la Miss Hong Kong como Miss Amistad.
Algo de historia. Miss International nace en Long, Beach, California. Usualmente, se celebra en Tokio, Japón.
Miss International forma parte de los cinco certámenes de belleza más prestigiosos del mundo, según la revista virtual Global Beauties, que define al certamen como el cuarto más prestigioso.
Miss International hace donaciones a UNICEF y a diferentes países de todo el mundo.
La primera reina de este certamen, en 1960, fue la colombiana María Stella Márquez.
En los años 50
Durante la década del "50, Miss Universo se realizó en Long Beach, donde reporteros de varios países y una televisora local, cubrían el evento. En 1960, la televisora CBS se dio cuenta de la relevancia del concurso y lo compró, trasladándolo a Miami Beach (Florida). Esto desencadenó la molestia de los habitantes de Long Beach, que ya se había acostumbrado a ver cada verano sus calles adornadas por la presencia de las delegadas internacionales.