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¡Gánale la batalla a la improvisación!


Improvisar, postergar, subutilizar los recursos, las energías y el tiempo limitan tu productividad, te impiden lograr metas, crecer y sólo hacen que te etiqueten como ¡desorganizado!
Seguramente tú no quieres que esa sea tu carta de recomendación.
Habla mal de ti. Te cierra puertas. Te estanca.
Pero, ciertamente, si eres de los que piensa que "el tiempo se va volando" o que pareciera que es como el agua que se te escurre entre los dedos, déjame decirte que tienes mucha razón.
Entiendo que te sientas como acorralado, impotente y frustrado porque no puedes sacarle el debido provecho a las 24 horas.
Sin embargo, no conduce a nada quejarte de que no avanzas porque perdiste el tiempo y tienes pilas de papeles, listas de pendientes y cosas inconclusas.
Lo que es más, para que no de desanimes, quiero que sepas que no estás solo en esta batalla contra el escurridizo tiempo y contra la improvisación.
A todos nos ocurre alguna vez, que sentimos que quisiéramos detenerlo. O alargar las horas. A unos más, a otros menos.
Y, el asunto con el tiempo es que no hay vuelta atrás. Segundo ido, segundo perdido si es que no se administró con tino.
Y, de poco sirven los lamentos.
Para que te suceda lo menos posible que tengas que lamentar el haber desaprovechado el tiempo tenemos algunos consejos para que planifiques tu agenda 2007 justipreciando la importancia de hacer las cosas importantes en el momento en que deben ser hechas y dejar para más tarde sólo las que al ser postergadas producen menos impacto negativo en tu vida.
Lo primero que tienes que considerar es que al momento de planificar no debes pasar por alto que como individuo tienes varias facetas, áreas o ámbitos. Esto es, tienes un mundo privado (personal), uno familiar, uno escolar o profesional y también está el colectivo (como miembro de una sociedad a la cual te debes y no necesariamente de la que debes esperar beneficios sin dar nada a cambio).
Lo que quiero decir es que tienes compromisos contigo y con los demás. Y metas a corto, mediano y largo plazo. Y, sin duda tendrás recursos y limitantes. De hecho lo divertido de alcanzar las metas es superar dificultades. Más se valora lo que nos cuesta que lo que se nos da gratis. Claro, pocas cosas son gratis. Sólo las bendiciones que nos provienen de Dios y la naturaleza, que no están condicionadas. Por eso cuéntalas, aprécialas, agradécelas y haz buen uso de ellas.
Bueno, volvamos al punto de partida. Hay tantas cosas que quieres hacer. Pero, en tan poco tiempo.
No es una receta mágica la que te damos, pero sin duda te será de utilidad prestar atención a nuestras consideraciones en el tema que nos ocupa.
1.- Enumera lo que quieres hacer.
2.- Determina los pasos que tienes que seguir para hacerlo.
3.- Escribe los recursos con los que cuentas.
4.- Establece cuándo quieres lograr esa meta: ¿hoy, mañana, dentro de un mes, en un trimestre..?
5.- Asegúrate de que tienes las herramientas (elementos, condiciones, conocimientos, aptitudes, actitud) para alcanzar cada meta. Como ves, hay tangibles e intangibles.
6.- Anota las limitantes que tienes para obtener lo que quieres. ¿Será falta de tiempo? ¿Será que tratas de hacer muchas cosas a la vez? Pudiera también ser la falta de recursos (económicos o de otra índole). Tal vez eres muy perfeccionista o de los que disfruta de posponer las tareas. Quizás requieras capacitarte. O tal vez sea el factor distancia el que te impide avanzar en tus logros.
O sea, admite que hay cosas que te falta mejorar. Que tienes que pulirte. Que siempre se puede aprender.
7.- Como a la planificación sigue la acción, luego de esta instrospección y evaluación de tus puntos fuertes y tus debilidades, lo que tienes que hacer es ponerle fecha de cumplimiento a cada meta. Y, hacer un cronograma (en un pedazo de cartón o una hoja 8 1/2" x 11"). Coloca la hoja horizontalmente (para que te rinda más el espacio) y traza líneas a lo largo. Son columnas donde pondrás: meta, acciones necesarias para su logro, recursos disponibles, fecha de concretación.
8.- Debes tener en cuenta que lo ideal es que ahorres tiempo, energía y recursos. Sobre la marcha te percatarás de que muchas veces no se cumple con la agenda. Y nada pasa. Pero, otras ocasiones, el dejar de hacer algo tiene consecuencias nada agradables y hasta graves: si no estudias para el examen fracasas, si estás enfermo y no tomas los medicamentos no te curarás o tardarás más en hacerlo, si amontonas las facturas después no podrás con las deudas, si te levantas tarde llegas tarde al colegio o al trabajo.
9.- Otro aprendizaje de este ejercicio es que en ocasiones uno suele sentirse atiborrado de trabajo, de tareas por hacer y resulta que en el fondo eran cosas triviales, sin mayor trascendencia que sólo ocupaban espacio en el listado. Que sólo nos creaban preocupación que no tenía razón de ser.
10.- Ten en cuenta que para obtener algunas metas no necesitas de otras personas. Como por ejemplo, si deseas ser más organizado, tener mejores notas o rendir más. Tampoco, si lo que quieres es ser más tolerante, más responsable, más servicial, más aseado o más optimista.
En cambio, hay otras metas en donde sí es de crucial importancia contar con colaboradores, padrinos, recurrir a gente experta, asesorarse con otros... Por ello, ten a mano, pues, un listado de contactos (ya sean amistades, familiares, vecinos, gente de la escuela o de tu centro de trabajo), especialistas en determinadas áreas, en fin.
Para concluir, quiero que sepas que más posibilidades de éxito en tu planificación tendrás en la medida en que tengas claro lo que quieres y conozcas qué tan fácil o difícil será lograrlo. Y estés más dispuesto a hacer los sacrificios, dar los pasos, hacer los cambios que sean menester.


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261682
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América