La división de los bienes de Cristian Castro y Valeria Liberman podría empezar a fijarse mañana en la audiencia de una corte local como parte de su proceso de divorcio.
La audiencia será presidida por el juez Gerald Bagley, quien está a cargo del caso que es seguido con gran atención por los medios de comunicación latinoamericanos.
Como parte de la agudización de la disputa económica entre la pareja, el pasado 3 de julio, los abogados del cantante mexicano anunciaron que pedirán a la Corte que obligue a los bancos donde Liberman tiene sus cuentas a entregar sus estados financieros desde 2004.
Según la representación legal de Castro, existen cinco cuentas bancarias y dos tarjetas de crédito en las cuales aparece el nombre de Valeria.
Los abogados del intérprete quieren analizar todos los gastos, pues han pedido al juez que en la repartición de bienes también sean distribuidas de manera equitativa las deudas del matrimonio.
La parte central de la disputa financiera es la fortuna lograda por Castro durante su carrera artística, que incluye la propiedad intelectual de algunas de sus canciones y la mansión de 2.3 millones de dólares en la que vivieron y de la que Valeria aduce, el cantante cedió los derechos.
En la audiencia del martes también podría analizarse el tema de la manutención que reclama Liberman, quien argumenta que no está trabajando y por ello pide que Cristian también pague el gasto de los abogados de ella.
El pasado 19 de febrero, Valeria pidió la disolución del matrimonio de cuatro años, asegurando que la unión estaba irremediablemente rota.
En la disputa, Liberman pidió la custodia total de sus dos hijos, Simone y Mikhail Zaratustra, mientras que Cristian solicitó custodia compartida.
Los resultados de la prueba psicológica ordenada por la Corte al cantante podrían influir en el tiempo que pasará en el futuro con sus dos hijos.