Como dice aquel viejo refrán "nadie nace con un manual debajo del brazo". El arte de ser padres es una tarea que se desarrolla y perfecciona a lo largo del tiempo.
En el correr de los años, la confianza de tus hijos se puede volver un elemento soñado en tu relación. Para que esto no suceda, es importante desde el comienzo generar el ambiente propicio y las condiciones adecuadas para que su relación se desarrolle de manera sana y natural.

Desde el día uno en que recibes aquella noticia que cambiará tu vida para siempre, es importante que sepas que debes adoptar una actitud correcta hacia tu hijo. Esta es, según la psicóloga Myriam Serracín, "tener una relación abierta, comunicativa, con cumplimiento de promesas y límites y reglas que se deben seguir en casa y que las mismas sean cumplidas por todos los miembros".
Otro aspecto del que debes estar anuente es que ningún hijo dará lo que no le dan, si tú no demuestras confianza en él, no esperes que él o ella lo haga contigo.

Para asegurarte de adoptar la actitud correcta y fomentar la confianza en tus hijos, veamos algunos puntos que te servirán de brújula para alcanzar tu norte.
La comunicación
Debe ser abierta y segura desde el comienzo. Este es el elemento primordial para acercarte y poder profundizar la relación entre tú y tu hijo. El diálogo será siempre la base de ese elemento, por lo tanto, debes procurar que sea respetuoso y sencillo. Debes prestarle toda la atención, escucharlo y hacerle saber que lo que le pasa es importante. No intentes sacar a tu hijo sus confidencias a base de interrogatorios, no funcionará, y solo lograrás que se aleje.
No des por sentado nada
"Si llegas a comunicarle como es debido las cosas a tus hijos, y cumples con las cosas que le dices y prometes, esto hará que la confianza que te tienen vaya creciendo cada vez más", destacó la psicóloga Serracín.
A la comunicación, además, deberás agregar virtudes como la sinceridad, la paciencia, la amabilidad y el respeto. Recuerda que la comunicación genera el apego en la familia.
Cumple tus promesas
Al igual que en el cuento del lobo, será necesario que siempre digas la verdad, de lo contrario, cuando el lobo realmente esté cerca, nadie te creerá. El cumplimiento de tus promesas es una acción específica que ayuda a que tu hijo desarrolle confianza en ti. Tu hijo necesita conocer que tu palabra tiene valor y que está respaldada por tus acciones.
De acuerdo con Serracín, es importante que "si un padre no está seguro de que puede cumplir con una promesa, es mejor decirle al niño que se ganará algo, mas no cuál es la recompensa, y así se le puede llegar a dar algo que realmente se pueda cumplir".
Establece límites
Es crucial marcar límites sanos que ayuden al niño a desarrollarse de manera integral.
El ideal es poder trazar las reglas sin herirlo, siempre dejando en claro el amor y afecto que sientes hacia él. Para esto deberás aprender a delimitar su conducta, pero no los sentimientos que la acompañan. Recuerda que tienes el papel de ser una especie de guía para tus hijos, no eres una de sus amistades.
Además, procura que las reglas de casa estén siendo respetadas por todos los miembros del hogar.
En cuanto a la relación, existe un delgado límite entre ser padre y ser amiga. Según la psicóloga Serracín, "muchas veces los padres quieren llegar a ser los amigos porque no quieren que estén bravos con uno o que les lleven la contraria, pero muchas veces es necesario que esto pase porque en la casa se necesita autoridad, esto va hacer que en el futuro la formación del niño no se vea afectada".
Sentido de independencia
Como madre, uno de tus objetivos es poder criar a tus hijos de forma independiente y completa. Esta libertad se dará de acuerdo con su edad y sus habilidades. "Es importante poder ir dándole esta libertad e irle mostrando que es posible tener esta independencia, pero que de igual manera usted estará allí para él".