Estás feliz, sientes que por fin llegó el amor a tu vida, ¡todo es perfecto! Es cariñoso (a), atento (a) y te lo demuestra a cada minuto con los constantes mensajes que te llegan por Whatsapp o Facebook, pero de la noche a la mañana y cuando tú sientes que la relación va viento en popa, ¡si te he visto no me acuerdo! No más llamadas ni mensajes, tampoco responde a los tuyos y solo te deja en azul, a eso se le conoce como ghosting, la nueva moda fantasma de terminar una relación sentimental.
El concepto tomó relevancia por la reciente ruptura amorosa de las estrellas de Hollywood Charlize Theron y Sean Penn. La actriz simplemente dejó de ver y responder llamadas de su pareja.
Aunque el abandono entre parejas existe desde siempre, con esta modalidad, para terminar, ya no hacen falta palabras.
En las relaciones, las razones para irse o terminar pueden ser múltiples, pero hacerlo de esta forma solo refleja un alto grado de inmadurez, así lo aseguró el psicólogo Fernando Gómez.
¿Cómo identificar a un fantasma?
El experto señala que estas personas suelen ser inseguras, inmaduras y pueden temerle al compromiso, por lo que es más fácil desaparecer como un fantasma y bloquear o borrar por completo de su vida a la pareja, sin explicación alguna.
Por lo general, huir de esa manera es una forma de evitar reconocer las equivocaciones propias o eludir la responsabilidad a la hora de herir a otra persona. Ojos que no ven, corazón que no siente.
¿Y cómo quedo yo?
Este tipo de ruptura ocasiona un problema grave de autoestima en la persona que lo sufre.
“Si yo de pronto veo mi relación terminar de esa manera tan cobarde y desleal, ¿qué se puede esperar? La persona cae en un proceso muy triste de duelo. Primero, más allá de no saber por qué terminó, es la situación de extrañar a esa persona, porque de un día para otro que te quiten a un familiar es como si hubiese fallecido; eso es una manera muy cruel de terminar una relación, pero la gente siempre busca una forma de sobrepasar el límite de lo negativo”, señaló Gómez.
Cazafantasmas
Potencialmente, todo el mundo puede incurrir en el ghosting en un momento u otro de sus vidas, y probablemente muchos de los que lo han hecho pensaban que serían incapaces. Sin embargo, hay determinadas señales que avisan que te encuentras ante alguien que puede esfumarse de un momento a otro. Por ejemplo, como señala la psicoterapeuta Denise Abatemarco en el artículo de The Date Report, si alguien hace minighosting (es decir, si de buenas a primeras tarda en responder a un mensaje mucho más de lo normal), puede ser una señal de que tarde o temprano te dejará por completo.
Otra buena estrategia para evitar ser víctimas de esta tendencia es conocer bien a la pareja. Gómez señala que hay que saber escoger. “Hay que hacer su investigación. Uno no puede enamorarse del primero que llegue, haga un chequeo de las referencias personales de esa persona, cómo terminó sus anteriores relaciones. Si te das cuenta de que lo ha hecho antes, que es desatento con su familia, irresponsable con su trato, que no tiene buenos principios morales, entonces no hay sorpresa. Al final cada quien es responsable de la pareja que se consigue. Si tu pareja no resultó una buena persona, es tu responsabilidad cargar con las consecuencias, porque fuiste tú el que decidió sentir amor por esa persona”.
Joven, ¿amor fugaz?
La tendencia indica que el ghosting es una práctica de la juventud, pero puede que más allá de la falta de apego en las generaciones actuales, la sociedad, al ser dominada por la tecnología, también forme parte en este fenómeno.
Para Gómez, esta modalidad es una derivación de tener una vida digital, el término desaparecer viene de las redes sociales, de lo fácil que es eliminar una cuenta de Facebook, Instagram y cambiar de número celular. “Antes, las relaciones se daban mucho más en el plano físico, era muy difícil simplemente darle delete (eliminar) a una persona, ahora sí se puede. La gente ya no convive tanto en el mundo real, sino que la mayoría de las veces la convivencia se hace por medios de comunicación teledirigidos, porque las personas no tienen tiempo para reunirse un fin de semana en un parque”, concluyó el especialista.
En las relaciones de pareja, el ghosting es más previsible que suceda cuando hay poca comunicación y ausencia de palabras afectivas y de vínculos emocionales. Aunque puede ocurrir en noviazgos estables y de muchos años, es común en relaciones de poco tiempo o que no han sido consideradas “relación” por sus integrantes.