Entre el juego y la ironía, el artista italoargentino Giancarlo Puppo inauguró en el Museo de Arte Contemporáneo una excelente muestra compuesta por obras que datan entre 2002 y 2004.
Hasta el próximo 22 de agosto, los amantes del arte podrán apreciar esta dinámica exposición, en la que las calles, edificios, cuartos y bares, se convierten en los espacios en donde el artista enmarca al ser humano, normalmente fragmentado, sin rostro, y apenas en siluetas sin volumen, que recuerdan la sociedad, la violencia, el aislamiento y la soledad de nuestro entorno.