La cantante mexicana Gloria Trevi lloró y negó las acusaciones que le imputa la justicia del estado de Chihuahua al declarar este lunes en Brasilia ante el Tribunal Federal Supremo, que juzga el pedido de extradición formulado por el Gobierno mexicano.
Gloria Trevi aseguró al magistrado Néri da Silveira, de la máxima corte de justicia brasileña, que es víctima de "una campaña difamatoria de la TV-Azteca", iniciada en 1996.En aquella época rehusó firmar un contrato de exclusividad con esta importante emisora mexicana por valor de un millón de dólares para protagonizar una telenovela.
La cantante, su novio Sergio Andrade y la corista Maria Raquel Portillo están acusados por la justicia de Chihuahua de "rapto, violación y corrupción de menores".
"El grupo musical liderado por Gloria Trevi reclutaba menores con la promesa de que tendrían entrenamiento para desarrollar su talento artístico", según informaciones de la justicia mexicana.
Obtenida la autorización de los padres, las menores eran llevadas a una casa, donde eran sometidas "a la perversión moral y la práctica sexual promiscua, afectando su desarrollo psíquico", añaden las informaciones judiciales.
Tras negar las acusaciones y asegurar que es víctima de una campaña difamatoria porque prefirió trabajar para la cadena de la competencia, Televisa; Trevi reveló que el presidente de la TV-Azteca, Ricardo Salinas Pliego, le propuso pagar una parte del contrato de un millón de dólares en las Islas Caimán "para huir de los tributos mexicanos".
Por fin, negó "haber huido" a Brasil, y afirmó que arribó a Río de Janeiro el 31 de enero de 1998 para hacer turismo.
"Me quedé durante todo ese período (hasta su detención) haciendo turismo y aprendiendo portugués", subrayó.
Los mexicanos Gloria Trevi, Sergio Andrade y Maria Raquenel Portillo fueron arrestados en enero último en el barrio de Copacabana (Río de Janeiro) a pedido del Gobierno mexicano, que también solicitó la extradición de los tres.