El mundo de la cultura italiana se movilizó la semana pasada contra los recortes previstos por el Gobierno en este ámbito con el cierre de museos, enclaves arqueológicos y bibliotecas en toda Italia.
La protesta, avanzada por las asociaciones Federcultura y ANCI, se presentó bajo el lema "Puertas cerradas, luces encendidas sobre la cultura" y tenía como objetivo principal llamar la atención sobre los efectos que tendrá el presupuesto destinado a Cultura que planea el Gobierno italiano para 2011.
Los recortes se cifran en unos 280 millones de euros (unos 384 millones de dólares), entre los fondos previstos para el Ministerio de Bienes y Actividades Culturales y la disminución del Fondo Único para el Espectáculo (FUS), entre muchos otros.