Pocas semanas después de que el Reino Unido homenajeara a su querida princesa Diana, los estadounidenses recuerdan a su propia princesa: Grace Kelly, una estrella de Hollywood, que se casó con un príncipe y cuya clásica belleza y estilo siguen siendo una influencia para las mujeres de Estados Unidos.
El 13 de septiembre se cumplieron 25 años de la muerte de la princesa Grace de Mónaco, que con 52 años sufrió un ataque al corazón mientras conducía con su auto en las peligrosas carreteras del pequeño principado europeo, donde vivía con su marido, el príncipe Rainiero y sus tres hijos.
La juventud americana puede no conectar con el orgullo que sintió su país por la princesa de cuento de hadas de Filadelfia, pero reconoce su influencia en la moda, con el denominado "look Grace Kelly" en el que se destacan las líneas simples y suaves y los colores pastel.
La casa francesa de alta costura Hermes, bautizó un bolso en su honor - el "bolso Kelly" - después de que se le viera luciendo un bolso rectangular de cocodrilo que aún sigue siendo muy codiciado, a pesar de que su precio puede alcanzar la cifra de casi 18 mil dólares.
"Ella tenía la típica imagen de niña de colegio y la convirtió en una imagen fascinante y todavía funciona deslumbrante o extremo, todo discreto", dijo H. Kristina Haugland, restauradora asociada de trajes en el Museo de Arte de Filadelfia, que escribió un libro titulado "Grace Kelly: de Icono de la Moda a Novia Real".
Grace Kelly nació en una familia acaudalada de Filadelfia y decidió dedicarse al teatro, que la llevó a Hollywood, y a papeles destacados en películas como "La ventana indiscreta", "Atrapar a un ladrón" y "La angustia de vivir", por la que ganó un Oscar.
Fue en el Festival de Cine de Cannes en 1955, encabezando una delegación de EE.UU., cuando conoció al que sería su marido, y tras su boda en 1956, nunca más volvió a actuar.
Para conmemorar su muerte se preparó una serie de actos por todo Estados Unidos, incluida la primera subasta de dos de sus vestidos, libros y especiales en revistas, y una nueva barra de labios "Princesa Grace Coral", con el fin de mantener intacto su estatus de símbolo de la moda.
Los Grimaldi y Mónaco aún la recuerdan y la lloran, por eso le han realizado varios homenajes.
Los príncipes Alberto, Carolina y Estefanía homenajearon a su madre.
Una misa privada ha servido para recordar a Grace Kelly.
En julio, Mónaco decidió rendir un último tributo a la Princesa, inaugurando una exposición en el Forum Grimaldi, que ha sido muy bien acogida y que ha recibido desde entonces, más de 90.000 visitas en dos meses.
Los años Grace Kelly, nombre escogido para la exposición, recoge sus mejores fotografías. Entre ellas se encuentran las imágenes de sus películas, los rodajes, y de su boda con el príncipe Raniero.
Es en esta exposición donde recae el verdadero homenaje a la desaparecida Princesa. Sus hijos se mostraron partidarios de dar a conocer y de recordar la belleza e imagen de una actriz y princesa que se convirtió en un ícono del siglo XX.
La muestra permanecerá abierta al público hasta octubre, fecha en la que cerrará sus puertas para peregrinar por varias ciudades: París, Londres o Nueva York, entre otras.