En síntesis
- Hay algunos cuya fe es muy superficial. Pero, a aquellos cuya fe es firme, esas cosas del mundo no les interfieren en nada. Toda la Cuaresma vienen muchas personas a la iglesia a confesarse, todas las semanas, cientos y cientos. Un mar de gente asiste a la misa de Resurrección el domingo. Esto está abarrotado de gente.
- Padre Paco Verar.
Queríamos saber si las generaciones actuales mostraban dejadez hacia los asuntos de Dios y si en Semana Santa estrechaban o no su relación con el Padre celestial y conmemoraban la muerte de su hijo Jesucristo, y hubo interesantes reflexiones por parte de los sacerdotes entrevistados.
Paco Verar, de la parroquia San Francisco de Paula de La Chorrera, nos dijo que las iglesias para esta época están llenas.

“Las personas van a la iglesia, a misa, se confiesan, rezan el rosario y meditan la palabra de Dios”.
No niega que los feligreses, y en especial los jóvenes, tienen que luchar para elegir seguir fieles a Dios, pese a las ofertas que el mundo les presenta para distraerlos de vivir la Semana Santa. Pero está el libre albedrío, y a final de cuentas, cada uno tendrá que responder ante el Supremo.

Por su parte, el padre Pablo Rodríguez, de la parroquia de la 24 de Diciembre, considera que “la juventud de ahora sí lo ve como si fuera unas vacaciones, hay un cierto dejo, los jóvenes todo lo ven como relativo, pasajero y [B]light[/B], pero entre ellos también hay unos que tienen la fe bien arraigada”.
Añade que los mayores sí tienen ese respeto y se preocupan por dar seguimiento, de vivir los acontecimientos relacionados con la semana mayor.

En conclusión, piensa que hay una mayoría fiel, segura y que sabe lo que está haciendo y afirma que la gente interiorana es muy creyente y participa con mucha fe de las actividades religiosas de Semana Santa.
Rafael Chiu, también de la 24 de Diciembre, dijo que la juventud actual no es apática con la fe. Tiene fe, lo que sucede es que es impaciente y quiere que Dios le solucione los problemas, la vida, y como las respuestas no son tan rápidas como esperan los jóvenes, porque él nos da fuerzas para enfrentar a la vida, ellos, en vez de mantenerse fieles en la fe, en su búsqueda se meten en cosas como santería y hasta actividades diabólicas, pero como ni eso les resuelve, entonces vuelven a mirar hacia Dios.
Continúa explicando que el mercado tiene su deber y derecho de vender, pero los está llevando a creer que la solución de su vida es fácil y Jesús nunca dijo que llevar la cruz fuera fácil.