Tomate, yema de huevo, aceite de oliva, vinagre y algo de picante. No, no se trata de una salsa rosa con un toque diferente. Es la fórmula de un cóctel explosivo que acabará con tu resaca en un abrir y cerrar de ojos.
Eso sí, no es apto para aprensivos convencidos de que la gripe aviar les espera a la vuelta de la cáscara.
Coloca la yema de huevo en el fondo de un vaso (sin romperla). Vierte los ingredientes uno detrás de otro (controlando que no se mezclen). Bébetelo sin masticar la yema.
Sanísimo, siempre que no vaya acompañado por una grasienta guarnición en forma de hamburguesa XXL.
El licopeno que contiene dejará tu organismo como una patena y potenciará tu sistema inmunológico, maltratado con saña por una noche de parranda.
Haz 3 series de 12 repeticiones.
Como última serie de tu rutina de tríceps, haz curl con barra.
Levanta poco peso (más o menos la mitad del máximo que puedas cargar) y realiza entre 8 y 12 repeticiones.
Concéntrate en estirar de la barra hacia abajo con los tríceps como si estuvieras haciendo una extensión de brazos en máquina.
Grandes remedios
Sé realista: el último reventón del cual participaste no va a ser el último. Te ofrecemos unos antídotos efectivos.