Variedades

Graphic Internacional en Chiriquí


Dentro de un marco de un intercambio cultural autogestivo, se presenta en la ciudad de David (Chiriquí) la exposición de obra gráfica "Abstracción en Costa Rica".
La actividad es producto de la colaboración de la Pinacoteca de Arte Contemporáneo de Chiriquí y la escuela de Bellas Artes de Chiriquí con la galería Andrómeda y el Taller de la Imaginación (Costa Rica), contando con el alto mecenazgo del Banco Universal, la primera entidad bancaria de la provincia.
Dentro de las actividades que completan la muestra de serigrafías de artistas costarricenses se presenta el libro de cuentos "La Novena Generación" del escritor Alfonso Peña y la revista Graphiti International, editada por Rodolfo Cerdeño, puente de unión cultural de Costa Rica con Latinoamérica y el mundo.
Estas acciones se han programado de manera independiente (organización y auspicio privado), por las entidades anotadas, como iniciales en la conmemoración cultural del Sesquicentenario de la Provincia de Chiriquí (1849-1999). La exposición se presentará en las próximas semanas, en Puerto Armuelle y en Santiago de Veraguas.
En el presente artículo, el laureado escritor chiricano Allen Patiño, nos esboza sus comentarios sobre Graphiti International.
"Tengo en mis manos el número 46 47 de Graphiti International (año VII, 1999), revista bimestral editada en San José, Costa Rica, bajo la dirección del poeta Rodolfo Cerdeño y el auspicio de la Universidad Nacional (Heredia), por deferencia del pintor y amigo Manuel Montilla.
En una portada espectacular de papel glacé en tono gris, acero y plomo, El Rapto de Europa (Harold Fonseca, acrílico sobre tela); la grata impresión inicial se mantiene en folio de 11 x 17 pulgadas en azul y blanco. Ritmo, equilibrio, armonía: excelente diagramación.
Comentaré, brevemente, tres artículos de esta interesante publicación de arte, ciencia, literatura y actualidad cultural. En la sección entrevista, Abdon Ubidia, escritor y periodista ecuatoriano, dialoga con Mempo Giardinelli, Premio Rómulo Gallegos 1993, quien formó parte del jurado en el Concurso Centroamericano Rogelio Sinán de cuento. Al referirse a los certámenes literarios, las expresiones del argentino son lapidarias; desmitifica el verbo triunfar ese fetiche capitalista- y la obsesión por los concursos. Nada más prudente que poner las cosas en perspectiva: ganar un premio "no hace que uno escriba mejor o peor". Dicho de otro modo: si pierde, no se suicide; si gana, no crea asegurado su pase a la inmortalidad.
Giardinelli revela una intensa vida onírica y se siente afortunado "por tanta fantasía", literalizable o no. Se refiere a la experiencia dramática, atroz, del servicio militar obligatorio. De pasada, hace añicos el binomio burgués profesión-status: estudiaba leyes hasta que un día se percata que odia esa carrera. El escritor propone no mezclar códigos diferentes como el periodismo y la literatura. Sin embargo, en un momento en que los géneros se mezclan y fecundan, el mandamiento resulta polémico: con Paz, Cortázar y Borges, el estilo engolado, monocorde y sentencioso (y por eso, autoritario) del ensayo se torna respectivamente poético, polifónico y narrativo.
Imposible pasar por alto la jocunda reseña de Juan Jacobo Bajarlía, "Los secretos del cinturón de castidad". Tono picoso, cachondo, truculento; complicidad y malicia con el lector potencial (rápidamente echado en el bolsillo). Caballeros que abandonan el hogar (con un séquito de concubinas) para combatir a los sarracenos y encargan la virtud de sus damas a un cancerbero con el trigémino sexual mutilado... el ardiente volcán de Myriam sofocado por el implacable cuero protector con mínimos respiradores, cual fumarolas... y la lucha de tres horas del ardiente Romeo por burlar el artefacto, hasta que una lombriz sugiere la solución que convierte al esforzado Jean de Villet en el primer violador de cinturones de castidad.
El ensayo, en el fondo, es un alegato en contra de la injusticia patriarcal que literalmente sofoca el derecho y legitimidad del goce femenino. Las peripecias, propias de una novela picaresca (en este caso, epopeya no del hambre sino de la carne), tienen un sangriento epílogo: exilio del inepto eunuco; la ardiente dama es emparedada; el violador, decapitado; etcétera... Lo que justifica el colofón del Marqués de Sade: "perforar es fácil; perder la cabeza es un pecado".
"El Jardín de Etla" es el único artículo que el inglés Malcolm Lowry (1909-57) escribiera. La prosa es melancólica, de tono elegíaco, dedicada a la memoria de su entrañable amigo zapoteca. El tiempo circular y eterno palpita en cada reflexión, en cada frase. La solidaridad espartana del inglés con el mexicano es una experiencia definitiva en la obra de Lowry: Fernando Atonalzin es el alter ego de otros personajes (Oscuros como la tumba donde yace mi amigo, Bajo el volcán). Como el autor apunta, "Fernando era la esencia, el símbolo de todo México.
La vida tránsfuga y aventurera de Lowry, vagabundos impenitente, alcohólico, sumido en vaivenes maníaco depresivos, constituye un auténtico discurso subversivo al insípido decálogo que predica el patriarcado pequeño burgués (con sus cucos de racismo y xenofobia). Su vida y obra, un estandarte de libertad, de simbiosis con el paisaje y el hombre.


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61547
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América