Un caso índice (niño de edad escolar): trasmite el virus a sus compañeros, padres y hermanos, los cuales lo transmiten a los grupos de alto riesgo, adultos mayores y a la comunidad en general. El ausentismo escolar genera pérdida de días de trabajo para los padres, visitas médicas por enfermedades respiratorias agudas y hospitalizaciones y muertes debidas a neumonía.
El virus de la influenza causa epidemias y pandemias, se caracteriza por un cuadro respiratorio agudo de comienzo súbito.
Durante las epidemias, la incidencia llega al 10% - 20 % de la población, principalmente en niños y grupos de riesgo.
Los síntomas más comunes son: fiebre elevada, cefalea y mialgias. Las complicaciones serias son comunes, presentándose un caso fatal por cada 1.000 casos, en los ancianos puede ser mayor; y rápidamente se disemina a través de la tos y los estornudos. Es importante analizar la morbilidad asociada con los episodios de influenza: se produce una restricción de la actividad promedio de 5 a 6 días, con 3 a 4 días de necesidad de guardar cama y una media de tres días de ausentismo laboral.
Las complicaciones de la influenza son comunes en niños (entre el 30% y el 45% presenta otitis media); y, en adultos, el 17% requiere prescripción de antibióticos por diferentes complicaciones. Esto genera un exceso de días de hospitalización, principalmente en niños menores de 6 meses y en adultos mayores de 65 años.
La influenza es la principal causa de muerte debido a enfermedades prevenibles por vacunas, con más de 500.000 muertes registradas en el período 1989-1998.
La vacunación es probablemente costo-efectiva en niños, adultos jóvenes sanos (incluyendo la productividad) y ancianos.
La mayoría de los estudios han sido desarrollados en Estados Unidos y en Europa Occidental, faltando aún datos de los países en desarrollo.
Por lo tanto, una prioridad de la Salud Pública para la vacunación es reducir la morbi -mortalidad de esta enfermedad, especialmente en los grupos de alto riesgo y los que podrían transmitirla a estos grupos.
De acuerdo con las recomendaciones par el 2003-2004 del Comité Asesor de Prácticas de Inmunización - ACIP (Advisory Committee on Inmunization Practices - EE.UU.), los grupos de mayor prioridad son los de alto riesgo para complicaciones graves: mayores de 65 años, condiciones médicas crónicas, residentes geriátricos, mujeres embarazadas, niños y adolescentes con tratamientos crónicos y niños de 6 a 23 meses de edad.
Niños sanos entre 6-23 meses y los contactos cercanos de los niños entre 6-23 meses de edad.
Todas las personas mayores de 50 años.
Adultos y niños con enfermedades crónicas: Enfermedades cardiovasculares. Enfermedades pulmonares (incluyendo el asma).
También puede vacunarse las personas con Inmunodeficiencias causadas por medicación (Corticoides, radio y quimioterapia) o adquiridas (VIH/ SIDA, cáncer, etc.)
Los Residentes de hogares geriátricos y otros establecimientos al cuidado de enfermedades crónicas.
Las Mujeres embarazadas que cursaran su segundo o tercer trimestre durante la temporada de influenza a partir del segundo trimestre de embarazo.
Personal de salud, familiares y cuidadores de personas que presentan riesgo.
Podrían estar en riesgo las personas entre 50 y 64 años y las que puedan transmitir la enfermedad a los grupos de alto riesgo (trabajadores de la salud, personal que cuida a los grupos de alto riesgo).